Saber cómo elaborar un plan de mantenimiento industrial conlleva al éxito de un accionar de contingencia. Una buena planeación puede solucionar o prevenir muchos problemas. A mediano y mediano largo plazo, representa una ganancia para la empresa. Si aún no tienes claro cómo elaborar un plan de mantenimiento industrial, este artículo es para ti.

Determina los objetivos a alcanzar
Al pensar en elaborar un plan de mantenimiento preventivo, lo primero que se debe conocer con claridad es qué se desea alcanzar. Para ello, se debe definir un objetivo general y posteriormente varios objetivos específicos que ayuden a lograrlo.
Los principales objetivos suelen ser:
- Minimizar el número de paros en la producción.
- Reducir costos de mantenimiento.
- Agilizar los procesos garantizando calidad en la producción.
Establece un presupuesto
El presupuesto es una de las fases que mayor rigurosidad requiere. Si no se contempla dentro del presupuesto un posible gasto, podría modificarlo todo. Es importante tener en cuenta la frecuencia de mantenimiento recomendada por los fabricantes, costos de mantenimiento, fechas de revisión, reemplazos, materiales, entre otros.
Algunos estudios aseguran que la inversión correcta debería ser 80% mantenimiento preventivo y 20% mantenimiento correctivo.
Inventario de la maquinaria
Al realizar el inventario, asegúrate de tener una ficha técnica de cada equipo existente. De este modo, podrás tener en cuenta cuáles repuestos podrían ser necesarios. Del mismo modo que materiales consumibles. Mientras más específica la ficha, mejor será a futuro.
Revisa la documentación y resultados de los mantenimientos previos realizados
Conocer la fecha en que se realizó, los sistemas que intervinieron, equipos y repuestos utilizados (así como los resultados del mantenimiento), brindará una pista sobre qué requerimientos tener en cuenta. En caso de no haber un mantenimiento anterior, se debe empezar de cer0o
Consulta los manuales de los equipos
Para conocer las especificaciones y recomendaciones de los fabricantes, es necesario leer los manuales de los equipos involucrados. En ellos encontrarás la ficha técnica de cada equipo, la garantía y cualquier información extra que puedas necesitar.
Ten en cuenta las obligaciones legales
Cada revisión y mantenimiento está regido por diferentes leyes que cambian según el país. Asegurarte de que estás operando bajo el marco legal permite que puedas proceder ante un juzgado de ser necesario. Además, protege a la empresa de inconvenientes legales.
Designa un equipo de trabajo
Además de la ficha técnica de los equipos, deberás realizar una ficha sobre todos los maestros y trabajadores involucrados. Es necesario clasificarlos según el área de trabajo, especialización y rol que cumplan en el plan. Estas fichas ayudarán a calcular los costos por mano de obra, las horas extra y otras eventualidades que deban pagarse.
Especificar el tipo de mantenimiento a realizar
Existen dos indicadores principales que se manejan a la hora de escoger el tipo de mantenimiento a realizar. En base a periodos o en base a métricas u otras variables.
Si se trata de un mantenimiento en base a periodos de tiempo, es recomendable crear un conjunto de intervenciones temporales que permitan medir el avance y funcionamiento del plan.
Si es en base a métricas u otras variables, se deben exponer el objeto de estudio a diferentes situaciones para observar su comportamiento, de modo que se pueda diseñar un plan para agilizarlo o arreglarlo.
Es importante tener en cuenta:
- La frecuencia de los procesos.
- Si los procesos son realizados con una máquina en marcha o parada.
- La posibilidad de realizar rutas de inspección.
- El análisis de los recursos y duración del trabajo.
Ejecutar el plan: Revisión y análisis
Una vez todos los pasos anteriores se han llevado a cabo, se deben recolectar los resultados, generar conclusiones y analizar las mismas. Este proceso debe ser documentado para futuros mantenimientos.
